Te sentabas enfrente y ni te imaginabas que llevaba por ti mi falda más bonita.

Tartamudeaba cada vez que te hablaba y ni pensaste que a lo mejor quería decirte algo.

Mis ojos te buscaban en la inmensidad y no te encontraron nunca.

Pasaron los días y todo seguía igual. Seguramente aún no sabías ni como me llamaba. Tampoco te lo habías preguntado nunca. O quien sabe, a lo mejor lo habías oído de boca de algunos. Algunos que sabían cosas que yo no quería que tú supieras.

Me quiero morir. Quiero acabar con este sufrimiento. Quiero dejar de molestar a mis padres y hacer llorar a los que quiero. Quiero morirme ya…

Cierro los ojos. Me apetece dormir. Desconecto del mundo real. Apenas respiro y me hago pequeñita. Me pongo a temblar…

Pero entonces ocurre, despiertan mis labios y pronuncian tu nombre tartamudeando. Si estuvieras aquí pensarías “Que chica más tonta”, y no sabrías que para mí, el tiempo se ha parado, que mi vida ha cambiado. Que mi túnel ha apagado la luz.

Y tampoco sabrás nunca que te he regalado el último soplo de mi corazón.

 

 

 

 

La foto? El millor que tinc

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